
El cambio climático es una realidad, y sus efectos ya se están notando, por ejemplo, en forma de sequías u oleadas de calor. Las ciudades desempeñan un papel clave a la hora de encontrar soluciones para adaptarse y mitigar sus consecuencias. Históricamente, Barcelona ha sido pionera en la lucha contra el fenómeno, con políticas innovadoras como el Compromiso ciudadano por una Barcelona+Sostenible, la Declaración de emergencia climática o la adaptación de la Agenda 2030 para situar las políticas climáticas en el centro de la acción municipal, afianzando el compromiso de la ciudad con el planeta.
El Plan Clima es la hoja de ruta para hacer de Barcelona una ciudad climáticamente neutra y bien adaptada al cambio climático para 2030. Los objetivos son ambiciosos en términos de reducción de emisiones, adaptación, resiliencia urbana, justicia climática o participación ciudadana. Se basa en cinco ámbitos temáticos: mitigación, adaptación y resiliencia, justicia climática, impulso a la acción ciudadana y transformación del espacio público. Mediante 242 medidas concretas, el plan actúa sobre movilidad, edificación, espacios verdes, energía, gestión del agua, consumo y economía, entre otros sectores. En el Área Metropolitana de Barcelona, el Plan Clima y Energía 2030 prevé reducir las emisiones totales en un 40%, de 16,37 millones de toneladas en 2005, a 9,82 millones para 2030.
El Plan Clima tiene como objetivo reducir un 40%
las emisiones de gases de efecto invernadero para el año 2030
— Ajuntament de Barcelona
Entre las medidas, el Plan propone reducir el uso del vehículo privado en un 20% y fomentar la movilidad sostenible. También se propone aumentar la generación de energías renovables -por ejemplo, multiplicando por 5 la generación de energía solar-, rehabilitar energéticamente el 20% de los edificios residenciales de más de 40 años, e incrementar la vegetación urbana como medida de mitigación y adaptación. El Plan incluye medidas para mejorar la calidad del aire y preparar la ciudad para episodios climáticos extremos -oleadas de calor, lluvias intensas, etc.-. También incluye el objetivo de reducir el consumo de agua potable doméstica por habitante por debajo de 100 litros diarios.

EJES DE ACCIÓN
- Plan Canviem pel Clima promueve la cultura de la sostenibilidad, es decir, el conjunto de conocimientos, valores y prácticas que los vecinos y vecinas debemos incorporar para acelerar la acción climática. Esta cultura de la sostenibilidad debe construirse con información contrastada, liderando con el ejemplo y fomentando la participación.
- Plan Calor 2025-2035 es la respuesta municipal al incremento de las temperaturas extremas. Una medida de gobierno para proteger a las personas, especialmente a los colectivos más vulnerables. La estrategia para hacer frente al calor busca reducir el efecto manzana de calor, mejorar el confort térmico de los edificios, proteger especialmente a niños y personas mayores y reforzar los protocolos de emergencia. Entre las acciones destacadas, destacan el incremento de la vegetación y el arbolado, la generación de más sombras, la ampliación de los juegos de agua y los refugios climáticos, el impulso de los pavimentos y cubiertas antirreflectantes, la climatización de escuelas y residencias y el refuerzo de la atención a los colectivos vulnerables y a las personas vulnerables.
- Plan Movilidad. La movilidad es responsable de más de una cuarta parte de las emisiones totales de la ciudad. Para reducir las emisiones derivadas del transporte es necesario reducir la necesidad de desplazamientos (creando nuevas centralidades urbanas y metropolitanas), facilitar la movilidad activa (a pie y en bicicleta), mejorar la conectividad en transporte público, ser más eficiente en la distribución de mercancías y facilitar la electrificación del sector.
- Pla Resiliencia. Barcelona se prepara para afrontar los retos climáticos actuales y futuros y ser menos vulnerable a la sequía, inundaciones, aumento del nivel del mar, incendios o pérdida de biodiversidad. Adaptarse a la sequía reduciendo el uso de agua, aumentando los recursos hídricos alternativos, aprobando una nueva ordenanza de aguas grises o impulsando infraestructuras de potabilización. Reducir el riesgo de inundación mejorando el alcantarillado y la permeabilidad de la ciudad, sustituyendo en algunos espacios el asfalto por pavimentos permeables o construyendo y ampliando nuevos depósitos antiinundación. Preparar el litoral para el aumento del nivel del mar, reforzando el muro de la Mar Bella y del Levante, aportando arena en las playas o recuperando ecosistemas submarinos. Proteger la biodiversidad y aumentar el verde.
- El Plan Clima Barrios es la estrategia municipal, enmarcada en el Plan Clima, cuyo objetivo es reducir las desigualdades socioambientales y mejorar la calidad de vida de la ciudadanía en el contexto de cambio climático. Barcelona experimenta ya los efectos del cambio climático, con un aumento de las temperaturas extremas y una reducción significativa de las precipitaciones. Esta situación afecta especialmente a los barrios con menos recursos, en los que la vulnerabilidad climática se ve agravada por la pobreza energética, la precariedad laboral y la falta de infraestructura verde. Transformación de espacios urbanos, incorporando verde. Remodelación de medianeras y construcción de cubiertas verdes en guarderías. Implementación de espacios de sombra, priorizando escuelas y áreas infantiles. Redacción de una estrategia de salud y cambio climático, con acciones específicas para colectivos vulnerables.
- Plan Transición Energética. Es la estrategia para acelerar la transición hacia un modelo energético más justo y sostenible. Tiene cuatro medidas destacadas. Facilitar la rehabilitación energética de edificios y garantizar el confort térmico de los hogares y centros educativos. Multiplicar por cinco la potencia fotovoltaica municipal de 2023 hasta 2030 para cubrir el 10% del consumo eléctrico municipal. Impulsar las comunidades energéticas y el autoconsumo compartido mejorando el acompañamiento y ayudas para la instalación de placas fotovoltaicas. Desplegar las redes de calor y frío de la ciudad: Districlima (en el 22@-Forum), Ecoenergies (en la Marina del Prat Vermell) y la futura red en la Sagrera. Este sistema es un 30% más eficiente que las soluciones individuales como calderas o aires acondicionados y, por ello, es necesario continuar potenciándolo.

